El sector bancario se encuentra en medio de una transformación sin precedentes, impulsada por avances tecnológicos, cambios en las expectativas de los clientes y nuevas demandas regulatorias. La tecnología está, una vez más, redefiniendo la forma en la que la banca opera e interactúa con sus clientes, creando nuevas oportunidades y desafíos para las entidades financieras.
«Estamos viviendo un momento histórico donde la combinación de tecnologías emergentes y nuevas demandas del cliente está acelerando la transformación del sector a un ritmo sin precedentes», afirma Pedro Cardona, Banking Executive Director de atmira. «La capacidad de adaptación y la velocidad de implementación de estas nuevas tecnologías marcarán la diferencia entre las entidades que liderarán el sector en los próximos años y las que quedarán rezagadas».
La inteligencia artificial se consolida como el principal elemento transformador del sector. Por un lado, la IA predictiva (la “tradicional”), que ha impulsado aún más la tendencia “data centric” de las entidades, optimizando aspectos críticos como la detección de fraude en tiempo real, identificación de oportunidades de venta cruzada, la concesión de riesgos, etc. mientras que la IA Generativa, con capacidad de procesamiento de lenguaje natural, interactúa directamente con clientes en lenguaje natural, interpretando la conversación en lo que se dice y en cómo se dice (interpretando las emociones y actitudes), proponiendo soluciones a las necesidades.
En el corazón de esta transformación se encuentra la modernización de los cores bancarios. «Nos encontramos en un punto de inflexión donde la renovación de los sistemas core ya no es una opción, sino una necesidad estratégica para la supervivencia en el mercado actual», destaca Cardona. «Los bancos que no modernicen sus sistemas legacy se encontrarán en una posición cada vez más difícil para competir con las nuevas fintech y para satisfacer las expectativas de los clientes digitales».
En el ámbito de infraestructura, la migración a la nube se ha establecido como un factor determinante para la disponibilidad, escalabilidad y seguridad de los servicios bancarios. Las entidades están apostando por arquitecturas cloud-native para ganar en agilidad y eficiencia, permitiendo escalar servicios según la demanda y reducir significativamente el time-to-market de nuevos productos.
La democratización de la gestión patrimonial está redefiniendo el panorama de servicios financieros. Los bancos tradicionalmente orientados al retail están expandiendo sus capacidades para ofertar y gestionar productos y servicios que antes estaban reservados a la banca privada, adaptándose así a una demanda creciente de servicios de inversión más sofisticados por parte de un público más amplio.
En definitiva, el sector bancario está experimentando una transformación radical donde la tecnología, la sostenibilidad y la modernización de sistemas son los principales catalizadores del cambio. El éxito futuro de las entidades financieras dependerá en gran parte de su capacidad para adaptarse y anticiparse a estas tendencias, manteniendo siempre el foco en la calidad y creación de valor.